Ahora que empieza el buen tiempo y que tenemos un pequeño “break” por Semana Santa, es cuando más nos apetece salir a navegar y a ser posible en familia con los más pequeños de la casa. En este caso no podemos ni debemos olvidarnos de la seguridad de los niños abordo.

Aquí os damos 9 consejos muy básicos que harán de tu navegación una experiencia segura y divertida:

1.      Respetar la meteorología

Lo primero que se debe tener en cuenta es el factor meteorológico. Es muy importante salir a navegar con un tiempo favorable. Por ello, es imprescindible informarse sobre el estado del mar y la previsión meteorológica para esos días.

2.      Chaleco salvavidas

Otro aspecto a considerar cuando hay niños pequeños en una embarcación es  controlar en todo momento que estos estén equipados correctamente con el chaleco salvavidas en todo momento. Además, es importante que siempre haya un adulto vigilando sus movimientos por las zonas peligrosas de un barco como las escaleras o la cubierta para evitar caídas o golpes fuertes.

3.      Adaptar las camas

Para dormir tranquilos sabiendo que los más pequeños duermen seguros y no pueden caerse de la cama durante la noche, es aconsejable acondicionar las camas del interior del barco poniendo unas redes de protección especiales.

4.      Protección solar

Además de las medidas de protección solar básicas cuando se va con niños a la playa como ponerles crema solar protectora, a la hora de navegar resulta imprescindible que los niños lleven siempre gorra y que el barco disponga de toldo. De esta manera, los padres pueden asegurarse de que sus hijos no sufran insolación, quemaduras u otro tipo de percances en alta mar.

5.      Tripulación suficiente

No todo el mundo tiene una gran experiencia navegando en barco y a ello se le suma que una persona tiene que estar íntegramente dedicada al niño. Por ello, si se puede navegar con confianza en solitario, será suficiente con que vayan dos adultos a bordo, pero de lo contrario, es mejor ir con más gente para poderse repartir las tareas.

6.      Imponer algunos límites a los niños

El niño debe respetar durante la navegación. No ir a la parte delantera del barco sin un adulto, mantenerse alejados de la botavara, no ir demasiado cerca de la barandilla. Y si las condiciones atmosféricas se ponen difíciles, asegúrese de que su hijo está a buen recaudo debajo de la cubierta. También se debe advertir al niño de lo que se puede tocar y de lo que debería alejarse. .

7.      Muéstreles a sus hijos su “nuevo hogar flotante”

Muéstreles cómo utilizar los baños correctamente, cómo moverse por el barco, que se den cuenta de dónde está la botavara, los asideros y los pasamanos. Si a sus hijos les interesa (y no vemos ninguna razón para que no sea así), enséñeles algo acerca de la navegación. Muéstreles los mapas y los instrumentos, explíqueles qué tipo de velas hay, enséñeles sobre el viento, haga que participen al echar el ancla … Todo esto hará que se sientan implicados y lo más probable es que la “pasión por la vela” se encienda en ellos.

8.      Respecto a la seguridad

La seguridad física es la principal prioridad para los niños a bordo. Las normas de seguridad deben seguirse estrictamente, sobre todo en lo que se refiere a los niños más pequeños., ningún niño debe ir a la cubierta de proa cuando se navega, y si las condiciones atmosféricas se hacen realmente muy duras, los niños deben ir a la parte inferior. Para mayor seguridad, un arnés también es una buena idea. Sin embargo, aparte de todas estas medidas de seguridad, lo mejor es la supervisión de los padres y por supuesto seguir todas las indicaciones de nuestro patrón.

9.      ¡Disfrutar!

Por último,  no hay que olvidarse de lo más importante: disfrutar al máximo de los buenos momentos que ofrece la aventura de navegar juntos en familia. Gozar de la brisa marina, el mar, la tranquilidad, los juegos y todas las anécdotas divertidas que puedan surgir durante el viaje.

 

En conclusión, sea responsable, supervise y enseñe a sus hijos y sobre todo disfrute navegando con su familia.